El mundo acaba de conocer a NEO. Y no, ya no es ciencia ficción… ya puedes ordenar tu propio robot. Se trata de un robot humanoide capaz de realizar tareas domésticas. Sí, podrás ponerlo a lavar los platos, encargarse de la ropa, verificar si ya llegaron tus paquetes… incluso sacar a pasear al perro.
Ahora bien, antes de emocionarte con la idea de no volver a lavar los trastes, vale la pena preguntarse: ¿realmente es tan bueno como suena?
El pasado 28 de octubre se abrió la preventa de NEO, el robot doméstico creado por la empresa noruego-estadounidense 1X Technologies. Suena futurista, pero ya tiene precio: 20,000 dólares… o una suscripción mensual de 499. Las primeras entregas están previstas para 2026. Con 1.68 metros de altura, 30 kilos de peso e inteligencia artificial integrada, NEO fue diseñado para que puedas hablarle, pedirle cosas y conversar como si fuera otro habitante más de la casa.
Aunque en el papel suena fantástico —un robot que te facilitará la vida en casa—, la realidad es que NEO todavía tiene algunos problemas.
En los videos de prueba se puede ver cómo tarda más de cinco minutos en realizar acciones simples, como cerrar una pequeña puerta. De hecho, al principio necesita asistencia de un humano vía control remoto para “aprender”, y solo con el tiempo comienza a ejecutar tareas de forma autónoma.
A pesar de eso, es increíble cómo algo que hasta hace poco parecía exclusivo del cine de Hollywood empieza a materializarse. Claro, por ahora no es perfecto. Pero la realidad es que, a largo plazo, esta tecnología podría convertirse en la norma. (No sería la primera vez).
Hace unas décadas sonaría imposible tener un dispositivo en la palma de la mano capaz de conectar a dos personas en diferentes puntos del mundo. Y ahora, los teléfonos inteligentes son tan cotidianos que ni siquiera podemos imaginar la vida sin ellos. 1X apuesta a que pasará lo mismo con los robots.
Y desde hace unos años, la humanidad parece apuntar hacia un futuro cada vez más automatizado. En muchas industrias, la robótica ya es parte del día a día. Empresas como Amazon utilizan cada vez más robots para aumentar su eficiencia y reducir costos. El hogar parece ser simplemente el siguiente paso.
¿Te imaginas un futuro donde todos tus vecinos tengan un robot que te reciba cuando llegás de visita… y que además sirva la cena?
Suena maravilloso, sí, pero no todos están convencidos.
Varios expertos han expresado preocupaciones importantes: no solo éticas y morales, sino también relacionadas con la privacidad y la seguridad de los usuarios. Muchos señalan cómo las tecnologías impulsadas por inteligencia artificial avanzan más rápido de lo que podemos entender… o regular.
Y cuando se trata de IA combinada con recolección de datos, las implicaciones son delicadas y merecen atención. ¿Qué pasa si NEO graba conversaciones privadas? ¿Y si hay menores en casa?
El propio CEO de 1X ha sido claro al respecto: este es un concepto con el que las personas tendrán que reconciliarse si quieren experimentar su potencial completo.
“Si no tenemos tus datos, no podemos mejorar el producto”, dijo el CEO de la compañía en una entrevista para The Wall Street Journal.
Una frase directa, quizás incómoda, que condensa el gran dilema de fondo —uno que este lanzamiento ha amplificado en la conversación pública y en redes—: ¿Estamos listos para abrirle la puerta de nuestra casa, y de nuestros secretos, a una inteligencia artificial con forma humana?