San Salvador, una ciudad acostumbrada a moverse entre contrastes, vive estos días un extraño y estimulante vértigo: el del capital que, por primera vez, mira a Centroamérica no como territorio por conquistar, sino como un laboratorio vivo de innovación. Durante el GET Forum del BID Lab, la capital salvadoreña concentró a una comunidad inédita de inversionistas globales y latinoamericanos, fundadores visionarios y arquitectos del ecosistema tecnológico. Y, aprovechando esa alineación rara de agendas y voluntades, Ábaco, Caricaco y Boxful decidieron hacer algo más íntimo, más quirúrgico: reunir a quienes verdaderamente están moviendo las placas tectónicas de la región.

Nada de escenarios grandilocuentes ni multitudes estridentes. El encuentro —estrictamente por invitación— se celebró en Oveja Negra, donde la luz tenue, la comida precisa, coctelería de autor y la agudeza de una conversación sin prisas pero sí con sustancia, construyeron el tipo de atmósfera que ningún congreso masivo puede replicar. Un espacio para hablar de lo que no se dice en paneles: de apuestas riesgosas, decisiones estratégicas, errores medidos y pequeñas victorias que, juntas, redefinen el mapa de la innovación en Centroamérica y el Caribe.

Los founders de Ábaco y Boxful, todavía con la energía del panel donde discutieron los nuevos desafíos del levantamiento de capital en la región, compartieron con franqueza cómo han logrado expandir sus proyectos, romper barreras y navegar un ecosistema donde cada dólar recaudado es también una declaración contundente: aquí sí se puede crecer.
Pero tal vez el dato más revelador de la noche sea este: la suma de los fondos representados por los proyectos presentes superaba el billón de dólares. Un número que hace ruido porque habla de otra cosa: de una San Salvador que comienza a protagonizar hitos propios, donde las cenas privadas pueden tener un peso económico y simbólico que antes solo ocurría lejos, muy lejos de aquí. Y esta vez, Ábaco y Boxful asumieron ese rol de anfitriones con la naturalidad de quienes ya entienden que el futuro también se construye desde esta ciudad.