Ocha, reconocido por sus ochas bobas y una repostería que ya es referencia, abre un nuevo capítulo en su historia gastronómica con un menú de brunch que apunta directo a convertirse en ritual de fin de semana. Disponible los sábados y domingos, la propuesta es breve pero ambiciosa: platos bien pensados, altamente instagrameables, con una promesa clara de sabor y experiencia que invita —sin exagerar— a querer brunchear dos veces seguidas.
El menú se mueve entre lo lúdico y lo preciso. Los Chilaquiles Mononoke son un espectáculo visual y gustativo; intensos, reconfortantes, y sin duda nuestros favoritos en Storylate. A ellos se suman los Soufflé Pancakes, grandes, esponjosos, casi teatrales, coronados con una crema batida que eleva cada bocado. La tercera carta es el Midori Toast, una opción que equilibra frescura y carácter, ideal para quienes buscan algo distinto sin salir de lo reconfortante.



Para acompañar, Ocha juega bien sus fichas: café de la casa, jugo de naranja servido en un vaso generoso, iced matcha, iced coffee, mimosas y Ramune, completando una experiencia pensada para quedarse, conversar y alargar la mañana.
Inaugurado en 2025 en Plaza Espacio San Benito, el local ofrece la posibilidad de comer en interior o en su terraza, que con clima despejado se vuelve un must. Karlita y Roberto reciben siempre con un trato cercano, casi de casa. Ocha no solo sirve brunch: propone una nueva forma de habitar el fin de semana.