Apple presentó los nuevos iPhone 17, iPhone Air, iPhone 17 Pro, junto a un Apple Watch Series 11 más delgado, el Watch Ultra 3 y el Watch SE 3, y por supuesto unos AirPods Pro 3 con traducción simultánea y, por supuesto, precios que confirman que el ecosistema Apple es tanto un producto como un club de membresía.
El iPhone 17 Pro (desde $1,099) incorpora un chip A19 Pro de 3 nm, zoom óptico 8x y un rediseño trasero que ocupa media superficie con cámaras. El “hermano menor”, el iPhone 17 (desde $799), mantiene la ambición: pantalla ProMotion de 6,3 pulgadas, cámara de 48 MP y un sistema de IA que garantiza que nadie quede fuera de la foto.

La verdadera novedad es el iPhone Air (desde $999), un modelo ultradelgado de 5,6 mm que parece diseñado para quienes sienten que sus bolsillos aún no sufren lo suficiente. Viene en cuatro colores y con hasta 1 TB de almacenamiento.

En relojes, el Apple Watch Series 11 (desde $399) presume medir la presión arterial en la muñeca, aunque la FDA aún no da luz verde. El Ultra 3 (desde $799) promete 42 horas de batería y conectividad satelital, mientras que el SE 3 (desde $249) se queda como la opción más “terrenal”.

Los AirPods Pro 3 (dese $249), con sensor cardiaco y traducción en vivo, completan el ecosistema. Apple los vende como gadgets de salud, pero también como pasaportes de status.

¿La conclusión? Apple sigue fabricando objetos de deseo y subiendo la vara de cuánto puede costar “pertenecer”.
