Por fin ocurrió: Superman de James Gunn tuvo su premiere mundial en el TCL Chinese Theatre, marcando oficialmente el renacer del universo cinematográfico de DC Studios. Pero lejos del dramatismo solemne que dejó Henry Cavill bajo la dirección de Zack Snyder, esta nueva entrega promete algo distinto: luz. O al menos, eso dijo Gunn en la alfombra roja, donde declaró que su versión del superhéroe es “más ligera”, aunque con “momentos pesados también”. “Pero el personaje en sí mismo es más luminoso”, aseguró.
El filme, que ya está en las salas de cine de El Salvador, presenta a David Corenswet como el nuevo Clark Kent, acompañado por Rachel Brosnahan en el rol de Lois Lane y Nicholas Hoult como un Lex Luthor que, según rumores, es tan carismático como aterrador. También destacan María Gabriela de Faría como The Engineer, y un elenco secundario repleto de talentos como Nathan Fillion, Edi Gathegi, Isabela Merced y Skyler Gisondo.
Gunn, ahora co-director de DC Studios junto a Peter Safran, apuesta por una narrativa más esperanzadora. “Clark es una rareza”, dijo. “Es un superhéroe criado en un hogar funcional, con amor y presencia emocional de sus padres”. En momentos donde los traumas infantiles parecen requerimiento para usar capa, este enfoque es casi subversivo.
Con esta entrega, Gunn no solo redefine a Superman: también deja claro que el nuevo universo DC quiere reconciliarse con el optimismo. ¿Funciona? Vela en el cine y saca tu propia conclusión. Pero por ahora, parece que el héroe más emblemático de todos está listo para sonreír otra vez.