Fue un total deleite ver a los cuatro en acción: rapidez, agilidad, precisión, técnica, y los ojos puestos en la cancha para no perder de vista la pelota que iba y venía a velocidades récord, en una cancha adaptada en el Gimnasio Nacional que permitía ver la acción con completa comodidad desde cualquier rincón.

El nivel de los contendientes fue notable. Boleas y recuperaciones épicas formaron parte del juego, que tanto el sábado como el domingo arrancó aplausos, gritos y emociones del público salvadoreño.
El primer día, Marcelo jugó junto a su actual compañero, Pavić, y se impusieron en dos sets: 7-6 y 6-2. Para el cierre, Arévalo revivió su primer Roland Garros en compañía de Rojer, y enfrentaron a Reyes y Pavić para imponerse 6-4, 6-7 y desempatar con 10-4.

En la previa, César Cruz y Juan Carlos Fuentes demostraron el gran talento de los tenistas en nuestro país. El sábado se enfrentaron en dobles, cada uno acompañado de Susana Sorhuarda y Valentina Cruz, en un partido donde Sorhuarda y Cruz se llevaron la victoria. Para cerrar el domingo, disputaron un partido de singles muy cerrado, en el que Cruz se impuso a Fuentes. Sin embargo, ambos dejaron todo en la cancha.
Un fin de semana de tenis que disfrutaron grandes y chicos, familias enteras viviendo la pasión y emoción del deporte. Esperamos un 2025 lleno de este tipo de eventos que entretienen al público y homenajean a nuestros atletas.
¡Qué grande eres, Marcelo!