Las comunidades empresariales suelen prometer conexiones. Decision Makers, el primer encuentro presencial de SL Club, quiso ensayar algo más difícil: convertir una sala llena de trayectorias distintas en un espacio donde las decisiones pudieran discutirse antes de transformarse en titulares, inversiones o cambios de rumbo.
SL Club nació como la comunidad exclusiva de founders, ejecutivos y tomadores de decisiones de Storylate. Su primera generación llegó al Porsche Center Santa Elena no para intercambiar tarjetas de presentación bajo iluminación favorecedora, sino para comenzar a definir qué puede significar liderar empresas en una época que exige velocidad, identidad y capacidad de adaptación al mismo tiempo.
Porsche presentó la jornada y funcionó también como marco conceptual. Los modelos de la marca sirvieron para formular preguntas empresariales concretas: ¿cómo decidir con rapidez sin perder la dirección, como propone el Taycan Turbo GT? ¿Cómo evolucionar sin diluir aquello que convirtió a una compañía en referente, como ha conseguido el 911 durante generaciones? La metáfora automotriz evitó quedarse en decoración: puso sobre el escenario dos tensiones centrales del liderazgo contemporáneo, aceleración y permanencia.
El panel reunió a Diego de Sola, CEO de Grupo de Sola; Elizabeth Brito, directora presidenta de Hospital Diagnóstico; y Alejandro Argumedo, cofundador de hugo, n1co y tohkn. Desde un stage ejecutivo creado por Olins Office, la conversación tomó además la forma de un live podcast. Tres recorridos empresariales, tres maneras de leer el riesgo y una misma pregunta de fondo: qué debe conservar un líder cuando todo alrededor parece pedirle que cambie.

Después del panel, la teoría cedió espacio a una escena más informal. La coctelería de Barlleno y las cheeseburgers especiales de Carne Calle acompañaron conversaciones que ya no necesitaban micrófonos. Cada socio asistió con un Business Plus One, una decisión que amplió el perímetro del grupo sin convertirlo en una multitud anónima.

Ahí apareció la verdadera promesa de la noche. No fue solamente el panel, la hospitalidad o el acceso a una comunidad selecta, sino la posibilidad de reunir capital intelectual, experiencia y curiosidad dentro de un entorno editorial. SL Club no busca funcionar como otro directorio empresarial. Su apuesta consiste en producir contexto: conectar personas capaces de detectar oportunidades, discutir tensiones y construir narrativas antes de que estas lleguen al resto del mercado regional.
Porque una comunidad no se mide por quién entra en la sala, sino por la calidad de las preguntas que permanecen abiertas cuando termina la última conversación y cae la noche.
Decision Makers fue, en ese sentido, una declaración inicial. La primera generación demostró diversidad, interés y hambre de comunidad. Ahora comienza la prueba más importante: hacer que esas conversaciones generen nuevas historias, alianzas y decisiones capaces de moverse rápido sin olvidar hacia dónde van.









