Hay lugares que terminan convertidos en una firma. Para el vino puede ser un valle; para un destilado, la tierra, el clima y el tiempo que transcurre dentro de una barrica. Cihuatán acaba de conseguir que esa relación con El Salvador tenga también un nombre oficial.
Licorera Cihuatán recibió la primera Autorización de Uso de la Denominación de Origen “Ron de El Salvador”, convirtiendo a Ron Cihuatán en la primera y única marca autorizada para incorporar este sello en sus botellas.
Y detrás de esas cuatro palabras existe algo mucho más interesante que una nueva inscripción en la etiqueta.
Para llevarlas, un ron debe demostrar que su historia realmente comienza y termina aquí: caña de azúcar cultivada en El Salvador y procesos de fermentación, destilación, añejamiento, formulación y embotellado realizados en territorio salvadoreño, bajo estándares específicos de calidad. Cihuatán puede contar esa historia completa.
Su origen se encuentra en el valle que lleva su nombre, donde el proyecto comenzó hace más de dos décadas respaldado por casi un siglo de experiencia de Ingenio La Cabaña en el cultivo y transformación de la caña. Allí, entre cañales y el clima cálido salvadoreño, cada etapa permanece conectada: desde la materia prima hasta el ron que finalmente llega a la botella.

La distinción llega, además, cuando Cihuatán ya habla un idioma internacional. Desde el lanzamiento de su primer ron en 2015, la marca ha llegado a más de 30 países, incluyendo Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, México y Estados Unidos.
Ahora esas botellas llevarán consigo algo todavía más preciso que un lugar de fabricación: una procedencia protegida.

“Queremos contribuir a que Ron de El Salvador signifique cada vez más”, expresó Juan Alfredo Pacas, Vicepresidente de Licorera Cihuatán.
Quizá esa sea la verdadera elegancia del momento. Cihuatán ha pasado años llevando El Salvador al mundo. Ahora, El Salvador también queda escrito oficialmente sobre Cihuatán.
